Love of Lesbian: El poeta Halley

Love of Lesbian: El poeta Halley

La inspiración. Ese fenómeno fugaz que sucede sin ser llamado y que existe al margen de toda citación. A su merced con fortuna vive Love of Lesbian, que han convertido su octavo trabajo en una oda a la musa y su ambigüedad; a la fantasía y su contradicción. Trece temas con un único desarrollo narrativo y estético que tiene como punto de origen la particularidad de cada uno. Un álbum de dobles caras, tentaciones  y esperanza; en el que reina el medio tiempo que desde dentro te conmueve. Grabado entre Casa Murada y Blind Records, El Poeta Halley (Warner, 2016) hará de su identidad un viaje circular en el que principio y fin, son compañeros de travesía.  Sumarse a él requiere el tiempo que se tarda en hacer la maleta; pero una vez se valida el billete de ida, resulta innecesario pensar en el de vuelta. ‘Planeador’ hará los honores: encantados, Halley Star. La inestabilidad y la inercia calan en transiciones instrumentales, desarrollos eléctricos; vaivenes de emociones y sonoridades propias de aquellos que anteponen la personalidad de la canción a la convención;  la autenticidad y la necesidad de la misma al  sentimiento acomplejado. Cimientos y ambiciones sin limitación de tiempo o espacio. Love of Lesbian son una suma de caracteres que en esta ocasión se resuelve en el encuentro de dos: el choque de fuerzas entre el huracán y el volcán (‘Bajo el volcán’), el deseo que huye de la torre de control (‘Cuando no me ves’), el contraste entre alma y carne (‘IMT’), el ave que no entiende la magia sin mago (‘En busca del mago’)…; y sobre...
PBSR: Of flaming souls

PBSR: Of flaming souls

Una deconstrucción de estilo. Si esa no es la trama, desde luego es el desenlace de Of Flaming Souls, el debut del músico-multinstrumentista afincado en Londres PBSR. Seis temas que a modo de carta de presentación, se asientan sobre dobles caras y aparentes enfrentamientos que lejos de serlo, se fusionan para avanzar en una misma dirección. El sonido orgánico como base de lo electrónico y viceversa. La convivencia del ayer y el ahora; siendo el bucle de secuencias el elemento protagónico; y la voz, aún en segundo plano, el indiscutible hilo conductor. Compuesto, producido y grabado por PBSR con la asistencia de Luca Petricca, Of Flaming Souls se proclama como una declaración de intención y maestría, en la que PBSR toma los mandos de batería, bajo, guitarras, teclados, percusiones y voz; contando como excepción con Nacho Dantona a la trompeta y Edu Doresete al saxo. “Spirited” será la encargada de hacer los honores. Precedida de una introducción con leitmotiv optimista, el segundo corte de Of Flaming Souls rompe con la atmósfera creada para hacer visible uno de los prismas de PBSR: la progresión rítmica y su fragmentación. El juego con la dinámica, el silencio como elemento diferenciador; PBSR dota de dos personalidades a este tema en el que las guitarras llegan en una segunda instancia acercando estilos y conectando el pop más electrónico con el rock británico de corte clásico. Diferente será el desarrollo de “Timeless”. La multiplicidad de capas se asientan en el sosiego y beben del detalle. Las melodías encuentran su papel principal en riffs de guitarra, coros y voces dobladas; mientras que “Make a rising” (en...
The Arcs

The Arcs

«I just wanted to do my thing and get extra weird» [ITW. Rolling Stone]. Dan Auerbach ha considerado insuficientes las posibilidades artísticas que le brinda The Black Keys dando lugar a The Arcs, el nuevo proyecto del compositor y multiinstrumentista de Ohio, acompañado por Leon Michels, Richard Swift, Homer Steinweiss, y Nick Movshon (con la colaboración extra de Kenny Vaughan y Mariachi Flor de Toloache). Yours, Dreamily, publicado el pasado mes de agosto, es su álbum debut. Catorce acercamientos a la psicodelia, al western, al soul y al funk; aunque sin dejar de lado el garage rock próximo al blues al que nos tiene acostumbrados el líder de The Black Keys. Se incluyen en el tracklist temas que bien podrían haber formado parte Turn Blue – «Stay in my corner» o «The Arc», por ejemplo – y que sin embargo Auerbach decidió apartar para este elepé que respira y posee un ritmo propio. La consecuencia de hacer música por diversión y sin ninguna responsabilidad. La versatilidad de Auerbach es palpable y encuentra en los músicos que lo acompañan y en la producción una opción de desarrollo. Si «Nature’s child» se sirve de una base estándar sobre la que funcionar, en «Everything you do (You do it for you)» o «Come & Go», se introducen sonidos de la naturaleza, gemidos, diálogos…; ruidos fuera de contexto que precisamente aportan lo propio y convierten canciones en escenas de película. Y en esta exhibición cinematográfica no hay un solo protagonista, la banda cobra sentido en sí misma, quedando en el olvido la existencia de una hermana mayor en la que mirarse. Se trata de canciones de un aquí y un ahora...
Lou Doillon: ‘Lay Low’

Lou Doillon: ‘Lay Low’

Cuestión de carácter. Lou Doillon es una artista que arrolla y envuelve; decidida y exenta de inseguridades; dispuesta a hacer de su historia algo propio y trascender así a su contexto. La demostración de que dulzura y firmeza no tienen por qué caminar por separado.  Tras la publicación y el éxito conseguido con su primer trabajo ‘Places’, la artista francesa presentó el pasado mes de octubre ‘Lay Low’, su segundo larga duración. Hija de Jane Birkin y Jacques Doillon, Lou coqueteó con el mundo del cine y la moda, siendo muy bien tratada por este último pero no tanto por el primero. Feminista empedernida se proclama como una gran admiradora de su madre, a la que reconoce como algo más que musa. ¿Facilidades? Las tiene. ¿Críticas? También. No es sencillo hacer valer tu talento cuando lo primero que ven de ti es tu apellido. Por ese motivo merece la pena escuchar este recién estrenado ‘Lay Low’ partiendo de cero. La inconfundible rasgada y profunda voz de la cantante y compositora hace de cada canción un relato cercano. La calidez de su timbre, la modulación de las emociones, la espiración de las palabras; un juego de seducción que se asienta sobre piano y guitarra indistintamente y que fluctúa entre folk, rock clásico y la canción de autor. Experimentar la sensación de estar visitando otra década sin movernos de la nuestra. El álbum abre con el piano de «Left Behind» que marcará el tempo medio de sus sucesoras: baladas más o menos aceleradas de ritmo contundente, con repetición de melodías y arreglos que transforman la sencillez de las canciones en esencia, en temas complejos en los que todo funciona en comunión. El...
Foals: What Went Down

Foals: What Went Down

What Went Down (Warner, 2015) se me antoja una obra autobiográfica con subidas y bajadas emocionales que Yannis Philippakis ha logrado enmascarar, mostrando sus preocupaciones a través de su reflejo evitando así el contacto directo. El cuarto larga duración de Foals defiende una estética y genera un ideario; consta de diez temas que hacen las veces de escenas que aún conformando una misma película gozan de su propia dirección de fotografía.  Por primera vez Foals han confiado en el instinto por encima del control obsesivo. Influenciado por el pintor expresionista Jackson Pollock, en declaraciones a NME, Yannis reconoce haberse sentido atraído por la furia creativa que implica no reescribir canciones y dejarse llevar por el primer pensamiento. Y lo cierto es que la máxima de no buscar la perfección y entender que un impulso, por serlo, ya es perfecto, se traduce en un álbum de potencia orgánica. Y sin embargo la personalidad de la banda ha sobrevivido al cambio. El tema que abre el disco, «What Went Down» es de una urgencia revolucionaria. «When I see a man I see a lion» se convierte en el lema defendido a voz en grito con el que Foals dicen: «aquí estamos». Guitarras que rompen los silencios de forma repetida, sintes que aceleran los latidos, voces y sonidos en segundo y tercer plano rellenando un espacio que no estaba vacío. Las líneas de guitarra y la reiteración de riffs en temas como «Birch Tree» son una constante en el nuevo de Foals. También lo son los matices interpretativos de la voz en cada parte de cada canción, el juego de intensidades y los cambios rítmicos. Con What Went Down...
Sufjan Stevens: Carrie & Lowell

Sufjan Stevens: Carrie & Lowell

«This is not my art project, this is my life / Esto no es mi proyecto artístico, es mi vida». De este modo describe Sufjan Stevens Carrie & Lowell (Asthmatic Kitty, 2015), su último larga duración en el que el tacto supera la dimensión de la piel para calar a todos los niveles. No puede ser más exacta la definición y más sincera la motivación que llevó a Stevens a componer estos once temas en los que profundiza en la herida; canciones que duelen aún sin conocer la historia que las sustenta y que resultan implacables una vez descubres que son consecuencia del sentimiento de pérdida causado por el fallecimiento en 2012 de Carrie, su madre. Lowell se corresponde con su padrastro, quien mantuvo una relación de cinco años con Carrie. Fue durante ese período, durante la relación entre Carrie y Lowell, cuando el cantautor pudo conocer superficialmente a su madre. Y en ese vago recuerdo catalizado por la incapacidad de recuperar el tiempo perdido y la ansiedad de comprobar que no hay vuelta atrás, se basan sus nuevas canciones.  Sufjan solo pasó tres años de su vida con ella. Esquizofrénica, alcohólica y depresiva; se apartó de su marido (también alcohólico) y de su hijo; llevando lejos de la familia su necesidad de autodestrucción. Sufjan explica en  Pitchfork cómo fue pasar juntos sus últimos días. No sintió remordimiento ni enfado; se descubrió empeñado en mostrar su amor incondicional e irracional. Contra todo pronóstico, la pérdida de su madre, esa gran desconocida, provocó en él el más intenso de los dolores; hasta el punto de sentirse poseído por su espíritu llegando a desear su propia autodestrucción. El álbum está plagado de sobriedad, coqueteando con el...
Flo Morrissey

Flo Morrissey

Qué importantes son los 30 primeros segundos de una canción, más cuando nadie quiere dedicar más de 15 a nada. El primer tema que escuché de Flo Morrissey fue «Pages of gold». El carácter del punteo de guitarra inicial ya empezaba bien, pero fue irrumpir la voz de la joven (jovencísima, 20 años) Morrissey, y saber que escucharía la canción completa. El pasado mes de junio fue publicado Tomorrow will be beautiful, álbum debut de la artista que lleva desde los 17 años subiendo sus composiciones a Soundcloud. Diez piezas de belleza incuestionable editadas por el sello Glassnote y producidas por Noah Georgeson, quien ha trabajado con Devendra Barnhart o The Strokes entre otros; pero que ayudó a llamar mi atención hacia esta nueva artista al ser el productor de Mujer Divina, el álbum homenaje a Agustín Lara realizado por Natalia Lafourcade. El valor añadido de Tomorrow will be beautiful son los arreglos, cuidadosamente orquestados, y la modulación de la voz. “If you can’t love this all goes away”  comienza a voz y piano; creciendo la instrumentación y con ella la canción; juegos de dinámica que hacen protagonistas a baladas y medios tiempos que están lejos de convertirse en «música de fondo». “Betrayed”, “I only like his hat, not him” o “Wildflower” son el mejor ejemplo, canciones de contenido y convivencia de sonidos que enriquecen la sencillez de las composiciones de Flo Morrissey. Te gustará si escuchas Lucy Rose, Cat Power o Daughter; pero también Radiohead, Damien Rice o Dry the River. Y podrás disfrutar de ella en directo en Dcode Festival 2015 el próximo 12 de septiembre. Puedes escuchar...
Leon Bridges: Coming Home

Leon Bridges: Coming Home

La atemporalidad es una virtud de la que pocos pueden presumir y Coming Home (Columbia Records, 2015), el álbum debut de Leon Bridges, contiene diez canciones que hoy ya suenan a siempre. A sus 25 años el artista estadounidense presenta un sonido que sin ser innovador, es novedad. Las tendencias son cíclicas; y el blues y el soul están de enhorabuena, pero Coming Home no es otro disco más. Coming Home está hecho desde dentro; Bridges es un joven atrapado en otra época, dueño de una sensibilidad que convierte su voz en un medio de transporte con parada única en los cincuenta. Austin Jenkins de White Denim fue el primero en descubrir el talento de un joven Bridges cuando ni siquiera tenía en mente grabar un álbum. El azar quiso que sus caminos se cruzaran y que Austin fuera a uno de sus primeros conciertos. Ese primer show y los apenas tres años de experiencia de Leon respaldados por su clara vocación musical, fueron suficientes para que Austin, junto a Josh Block también miembro de White Denim, decidiera encargarse de la producción del primer LP de aquel chaval que respiraba soul. El resultado, brillante. Las baladas y los medios tiempos se suceden a lo largo de 34 minutos. La impronta de White Denim es definitiva, de hecho Coming Home se me antoja como una versión lenta de Corsicana Lemonade (Downtown Records, 2013) o el paso siguiente de la banda de Texas, aunque con una estética visual y sonora más cercana a Otis Redding o Sam Cooke; alejada de la fusión y la tendencia rock propia de Jenkins y los suyos. Pero en definitiva,...
Havalina, ‘Islas de cemento’

Havalina, ‘Islas de cemento’

Islas de cemento (Origami Records, 2015), grabado por Dany Richter en El Lado Izquierdo (Madrid) y producido, mezclado y masterizado por Manuel Cabezalí; es la consolidación de un sonido que presume de buscar la mejor forma de expresión, que es origen y resultado de la experimentación, y que obliga a no dar nada por sentado. Havalina regresa con su quinto álbum de estudio después de más de dos años de espera, que se traducen en once temas que bien podrían funcionar como uno; dando forma a un disco que debe ser escuchado como leído es un libro: de principio a fin. ‘Cristales rotos sobre el asfalto mojado’ haría las veces de introducción; un camino progresivo y ascendente en el que la suma de volumen, ritmo e instrumentación te introduce a cada paso en el latir propio del último trabajo de Havalina; la repetición de la frase “no has visto lo que yo he visto”, en voz de Manuel Cabezalí, terminará por conducirnos a un estado de frenesí que se mantendrá vivo durante los primeros cuatro cortes del disco. Así se suceden ‘Islas de cemento’, ‘Un reloj de pulsera con la esfera rota’ y ‘La voz de él’; que dejándose descubrir se visten de contundencia rítmica y dejan que sean las guitarras las que terminen de escribir las letras de las canciones. Riffs que planean sobre el paisaje sonoro creado por Manuel Cabezalí, Javier Couceiro y Jaime Olmedo;  y recreado en la mente de cada uno que de pronto se ve inmerso en una nueva dimensión gracias a estas canciones. Esta dimensión es presentada poco a poco. Con sonidos y...