SIDONIE: “Quizás el éxito sea mañana”

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Siete discos a sus espaldas y aún no hay forma de seguir la pista a Sidonie. De adivinar su rumbo. De evitar el maravilloso desconcierto. En cada trabajo consiguen ser algo nuevo a la vez que siguen siendo ellos. Y en esta ocasión la sorpresa lleva por nombre ‘Sierra y Canadá’. Un disco, una historia, dos personajes y un universo que te atrapan y que han llevado a Sidonie a prescindir de guitarras saludando a teclados y sintetizadores.

Todo comenzó con la adquisición de un teclado Lowrey y con la necesidad de contar lo mismo de siempre recurriendo a elementos hasta ahora desconocidos. El resultado es un álbum que genera imágenes a partir de la ciencia ficción en el que Marc, Axel y Jes han demostrado su capacidad y valentía al mirar más allá, dando lugar a un álbum con una magia especial que si no es reflejo del éxito artístico y personal, se aproxima bastante.

Hace unos días tuve ocasión de hablar con Sidonie sobre el lanzamiento de ‘Sierra y Canadá’, con idas y venidas (Marc llega a mitad de entrevista), y con la participación de Carles Rodríguez, fotógrafo del libro ‘Un día más en la vida’ que retrata el día a día de Sidonie durante el último año y medio; y que ha sido presentado en paralelo al nuevo álbum.

UN DISCO CON BUENA VIBRA

Hoy mismo sale a la venta ‘Sierra y Canadá’, ¿cómo os encontráis?

JES: Muy ilusionados. Es más: increíblemente ilusionados. Me he puesto camisa y todo (risas). Son siete discos ya pero hay una cosa que está intacta: la ilusión. Ilusión por la salida del disco y ganas de enseñárselo a la gente y tocarlo en directo. Eso siempre tiene que estar ahí sino no estaríamos siendo sinceros con nosotros mismos. Pero además hay una vibra muy bonita con este disco. No sé qué es… siempre hay algo especial, pero con este disco más.

¿Qué ocurre con este disco para que lo percibáis como algo más especial que vuestros anteriores trabajos?

JES: No sé…Teníamos tan claro lo que queríamos hacer que conseguir hacerlo ha sido una satisfacción.

AXEL: Te lo podría explicar de una forma muy poética para que entendieras el momento que podemos estar compartiendo los tres, la sensación que nos causa este disco y cómo nos encontramos. Pero te lo voy a explicar de una forma muy gráfica: no mucho después de haber escuchado el máster recuerdo estar los tres juntos y la frase que más se repetía era: “estoy flipando”. “Estoy flipando” simplifica bastante lo que el grupo está sintiendo en este momento.

¿Se podría decir que volvéis a estar como con ‘El Incendio’?

AXEL: Yo no me he sentido diferente con ‘El Incendio’ que con ‘El Fluido García’ o ‘Costa Azul’.

JES: Quizás con ‘El Fluido García’ sí sabíamos que era un disco menos amable, aunque a mí es un disco que me encanta. El feedback que recibimos de la gente entonces era que estaban un poco descolocados y teníamos opiniones de todo tipo. En este caso todos los comentarios están siendo muy positivos. Ya no sólo de la gente que está escuchando, también de la gente a nuestro alrededor, como los que han hecho el videoclip, que es fantástico. Está saliendo todo muy bien. A eso me refería con lo de la buena vibra.

AXEL: Yo soy un neuras y me quedo con lo que dice él (risas). A mí me tranquiliza cuando Jesús hace sus análisis…

¿Siempre haces (Jes) análisis previos al lanzamiento de un nuevo disco?

JES: Bueno yo tengo sensaciones y de hecho con ‘El Fluido’ estaba muy inquieto. Con éste no lo estoy. Estoy muy tranquilo.

ALEX: Y eso no imaginas cuánto me tranquiliza a mí (risas)… Porque yo además de neuras soy algo pesimista y súper exigente. Lo único que sé y tengo claro es lo que sentimos los tres respecto al disco. Esa sensación es la que me vale.

‘SIERRA Y CANADÁ’: UN NUEVO RIESGO

Aún así ‘Sierra y Canadá’ no es ese disco tipo que sabéis que va a funcionar. Todo lo contrario, volvéis a correr un riesgo y cambiáis respecto a ‘El Fluido’.

ALEX: No, no. Yo no tengo ninguna seguridad.

JES: La seguridad que tenemos está en relación al trabajo que hemos hecho y el reto que suponía hacer un disco así. Era un reto en muchos sentidos. Primero porque no habíamos hecho una preproducción o ensayos de las canciones. Llegamos al estudio con cero. No sabíamos cómo iban a ser las canciones, era todo un poco aleatorio, de prueba y error, de “a ver qué sale”. Un disco de bata blanca. Ponerse a trabajar y de la nada crear la canción. Pero ha sido muy bonito porque es muy difícil hacer una canción de esta manera: componiendo a tiempo real. Y lo que estás componiendo lo estás grabando a la vez. Es una sensación increíble y ganas muchas cosas: espontaneidad, sorpresa, frescura… Pero por otro lado no sabes bien qué va a pasar.

¿Cuál fue la primera canción a partir de la cual decidís tirar hacia este nuevo concepto que cuenta con los teclados como base en la composición?

AXEL: Desde que empezamos a hablar sobre el nuevo disco ya compartimos la necesidad de renunciar a aquello que había marcado nuestro trabajo anterior y renunciar a las guitarras a favor de los sintetizadores. Y de golpe descubrimos EL sintetizador, el teclado Lowrey. Y aceptamos la apuesta por ese sonido y el resto salió de una forma muy natural.

JES: Marc tenía claro que quería hablar del amor de una forma diferente a la de ‘El Incendio’ u otros discos. Encuentra la forma de contar eso inventándose una fábula a través de dos robots y una historia de amor asincrónico. Al tiempo se encuentra con el teclado Lowrey en un anticuario, lo compra y se lo llevan a casa. Y aunque no lo habíamos hablado aún, ninguno quería hacer un disco de guitarras, bajos y baterías al uso como ya habíamos hecho antes. Principalmente porque nos sentíamos limitados como músicos. Claro que sabíamos qué podíamos hacer y qué podía funcionar porque lo habíamos hecho ya con otros discos. Pero un teclado suponía un reto diferente, sobre todo porque no sabíamos tocar el teclado. Entonces, cuando Marc compra el teclado, se sienta y empieza a componer ‘Sierra y Canadá’; y después el teclado a sugiriéndole el resto de canciones. Las últimas canciones son muy importantes en el disco, como ‘Un día de mierda’ o ‘Estáis aquí’, que llegaron con el disco ya casi grabado y decidimos que tenían que estar sí o sí. Pero la primera a nivel lírico fue ‘Sierra y Canadá’.

AXEL: Es curioso porque hay muchas conversaciones que parece que hayamos tenido pero en verdad han sido telepáticas. Por eso no sabemos decirte en qué momento decidimos hacer un disco como el que hemos hecho. Simplemente nos encontramos los tres caminando hacia el mismo lugar. Tenemos la suerte de vivir momentos vitales y artísticos muy parecidos. Funcionamos por dinámica y feeling más que por decisiones.

Es decir, la explicación viene después.

AXEL: Sí. Es como la importancia que tiene la historia de amor de ‘Sierra y Canadá’. La usamos para explicar todo el espíritu del disco. Es una fábula que ayuda a hablar del amor y el desamor relacionado con la ciencia ficción y la robótica. Eso monta un universo que cinematográficamente te lleva a ‘Blade Runner’ pero que musicalmente nos llevó como grupo al uso de la electrónica. Los propios personajes poco a poco han ido diciendo más de lo que dicen en la canción. No teníamos pensado en un principio llamar al disco así, es más. Y otro título habría llevado al disco a otro sitio completamente.

Yo creo que la creación de estos dos personajes así como toda la historia a su alrededor está enganchando a la gente incluso antes de conocer más sobre ellos o sobre el disco.

AXEL: Y a nosotros mismos. Nos dimos cuenta de que ‘Sierra y Canadá’ definen todo el universo que estamos tratando de explicar. Y en un principio se limitaba a ser una canción más del disco. Dos personajes dentro de una canción. Y al final encontramos la simbología en la bandera que representa a un personaje, Canadá, que es un segundón; y Sierra como la frialdad dentada que puede provocarte un beso no correspondido. Eso es lo que le identifica a ella, esa persona que ya no siente por ti lo que tú sientes por ella. Y la importancia de estos dos elementos la hemos ido descubriendo nosotros a la vez que la gente.

sidonie

LIBERTAD Y EXPERIMENTACIÓN

Habéis afirmado que ‘El Fluido García’ ya fue una aventura y os ha dado la oportunidad de hacer un siguiente disco con total libertad, ¿por qué?

JES: Con ‘El Fluido García’ salimos de la zona de confort de ‘El Incendio’ y empezamos a hacer todo más elástico y a experimentar más. ‘El Fluido García’ es necesario para llegar a ‘Sierra y Canadá’. No habría sido posible llegar de otra manera. Hay elementos que ya estaban ahí: la intención, la experimentación…

Y la estética y las referencias a la ciencia ficción, ¿no?

JES: Claro, ahí estaba el germen en ‘A mil años luz’, por ejemplo. Son dos discos diferentes entre sí pero con puentes de unión entre uno y otro. Has de pasar por ahí para llegar aquí.

Yo creo que vuestro público también ya está acostumbrado a “no acostumbrarse”. A no saber qué esperar y ser más receptivos.

AXEL: Y para nosotros ha sido muy importante descubrir eso, que la gente espera de nosotros que les sorprendamos. Y eso nos ayuda a definir nuestra realidad y nos convierte en un grupo que apuesta por el cambio. De hecho si hubiéramos hecho todos los discos como ‘Costa Azul’ y de golpe hubiera aparecido ‘Sierra y Canadá’ la noticia habría sido otra. Venir de ‘El Fluido’ convierte el cambio en una anécdota más y además afianza lo que es Sidonie.

¿Y cuál sería el cable a tierra?

AXEL: Nuestras melodías inspiradas en el pop más clásico y lo más terrenal del mundo que son las voces.

JES: Yo creo que a pesar de todos los cambios, que los hay, hay un sonido distintivo del grupo. Sidonie suena a Sidonie, sea en ‘Sierra y Canadá’, en ‘El Fluido García’ o en ‘El Incendio’. Por la voz tan personal de Marc, por las voces en general y por el sonido. Yo creo que la gente escucha una canción de Sidonie y dice: “son ellos”.

Ese es precisamente el objetivo de todo grupo, ¿no?. Que alguien escuche una canción vuestra e inmediatamente sepa que sois vosotros aún sin conocer la canción. Y si encima no se lo ponéis fácil a la gente…

JES: Conseguir tu propio sonido es algo genial.

AXEL: Exacto. Encontrar tu sonido, cambiarlo, mutarlo, experimentar con él y que aún así siga siendo reconocible. Es básicamente tener algo propio y cambiar el envoltorio. Eso es Sidonie. Es evolución con un sonido personal.

JES: En el caso de las voces en este disco también las hemos trabajado de una forma diferente. Hemos intercambiado papeles: yo canto las voces bajas y Marc las altas. Nos picábamos: “yo quiero hacer tu voz y que tú hagas la mía”. Pero aún así seguimos siendo nosotros.

REIVINDICAR TU PERSONALIDAD

Últimamente se repite una idea en las entrevistas que hago a diferentes grupos: “Está todo tan jodido que es el momento de hacer lo que nos de la gana”. ¿Estáis de acuerdo?

AXEL: Igual que en el mundo empresarial es el momento de los emprendedores en el mundo artístico es el momento de reivindicarte. Es el momento de reivindicar tu personalidad. Pero nosotros llevamos toda la vida haciéndolo. Siempre hemos hecho lo que nos ha dado la gana porque es lo que necesitamos como banda. Arriesgando y buscando terrenos distintos en los que trabajar.

¿Os gustaría que ‘Sierra y Canadá’ fuera considerado un disco conceptual?

JES: Yo no lo veo así. No veo ningún disco de Sidonie conceptual aunque este puede tener algo más de conceptual. Pero tampoco, porque ‘Yo soy la crema’ o ‘Un día de mierda’ rompen esa idea. Lo que sí veo es que está ambientado en un mismo paisaje: un lugar frío, devastado y desolado.

AXEL: Aquí nos debatimos. Porque yo sí creo que el resultado final podría llevar a ese pensamiento al existir ese universo común. Incluso podría llegar a justificar que ‘Un día de mierda’ está dentro del concepto y que es una canción escrita de un personaje a otro; que Sierra y Canadá también están ahí.

(Marc se incorpora a la entrevista)

MARC: A mí me encantan los discos conceptuales de los setenta pero siempre hay algún momento del disco que falla. Las canciones están demasiado esclavizadas a la idea principal que pierden. Por eso hacemos un poco de trampilla y decimos que la idea principal es ‘Sierra y Canadá’ y el resto funciona como banda sonora.

Realmente desde el principio le habéis dado una relevancia a un concepto – el de ‘Sierra y Canadá’ – que no está presente en todo el disco. Está muy bien jugado.

MARC: Realmente lo aprendimos de los Beatles. McCartney decía que ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’ era un disco conceptual cuando Lennon afirmaba que sus canciones no tenían nada que ver ni con ‘Sgt. Pepper’s’ ni con ‘Billy Shears’…

AXEL: Por eso decía que tenemos el discurso para defender que sí es un álbum conceptual y que no lo es.

Una de las canciones que para mí también saldría del concepto y que antes ha mencionado Jes sería ‘Yo soy la crema’. ¿De quién os reís en esa canción?

AXEL: Es una forma de ironizar sobre un personaje que está al límite de ser entrañable a la vez que criticable. En el plano artístico existe aquel que es incapaz de ser autocrítico y que cree de una forma patológica que el único motivo por el cual no triunfa es porque el mundo se ha confabulado en su contra. Hablamos de forma irónica de este tipo de artista que nosotros hemos conocido a lo largo de los años y que podríamos reconocer en varios artistas.

FICCIÓN Y REALIDAD

¿Qué porcentaje de ficción y qué porcentaje de realidad hay en ‘Sierra y Canadá’?

MARC: Todo es ficción basada en la realidad. Si hablamos a través de la ciencia ficción es porque de otra forma me parecía muy duro. Necesitaba situar todo en otro lugar, en este caso en una ciudad devastada.

Realmente parece que música y letra hayan evolucionado de la misma manera. Hacéis lo de siempre contando con elementos nuevos en ambos ámbitos.

MARC: En este disco música y letra están muy ligados. Tú coges una canción de cualquier disco de Sidonie, por ejemplo ‘Por ti’, y la puedes tocar con chelos, violines, acústicas… pero estas canciones sólo pueden sonar como son con teclados y elementos electrónicos. No las concibo de otra forma.

¿Durante la grabación no os planteabais cómo llevar eso al directo?

MARC: No, si nos lo hubiéramos planteado no nos habríamos atrevido a hacer este disco.

JES: Cuando estábamos grabando sabíamos que todo eso que estábamos haciendo habría que ensayarlo y llevarlo al directo, pero no pensamos mucho en ello.

AXEL.: De hecho, en algún momento alguien dijo: “oye, ¿esto cómo lo vamos a reproducir en directo?”. Y la respuesta era: “qué importa ahora eso”. No queríamos que nos condicionara nada a la hora de hacer el disco. 

sidonie libro

LIBRO: ‘UN DÍA MÁS EN LA VIDA’

Me gustaría preguntar ahora por el libro de fotografías que presentáis en paralelo (se incorpora Carles Rodríguez a la entrevista), ¿surgió de Carles la idea verdad?

CARLES: Sí. Hace muchos años que pensaba en hacer un seguimiento de un grupo con cariño. Algo que fuera especial. Y hace dos años vi que era el momento de buscar alguien que editara el libro y sobre todo, un grupo. Y pensé en Sidonie porque había coincidido con ellos en conciertos y festivales. A la editorial 66rpm le gustó mucho la idea y hablamos con ellos.

¿No os conocíais entonces? 

AXEL: Sólo de vista. Es uno de los fotógrafos de conciertos más reputados y le veíamos en todas partes pero no le conocíamos personalmente.

¿Y confiasteis en que retratara vuestra vida y estuviera presente en todo momento sin conocerle?

AXEL: En una primera reunión conectamos y confiamos.

JES: Pero en un primer momento sí dio miedo. Da miedo tener una cámara de fotos todo el día detrás de ti, en todas partes… A mí personalmente que me fotografíen no me apetece demasiado, no por nada… pero que vengan a tu casa a hacerte fotos, qué palo. Pero conectamos en seguida y todo fue bien. Hoy mismo se lo decía a él, que cuando veía en el teléfono “Carles fotógrafo llamando” no lo cogía (risas). 

¿Y cuál era tu objetivo con este libro?, ¿qué querías representar?

CARLES: Yo no quería hacer el típico diario de gira o recoger fotografías de toda la carrera de la banda. Quería hacer algo especial y diferente. La idea era entrar en casa de cada uno y a partir de ahí lo que surja. Backstage, sitios especiales… Durante un año ver qué pasa con su vida.

AXEL: La premisa era que cuando había algo especial le avisábamos para que él lo retratara. Conciertos, momentos de estudio y grabación, la intimidad de los tres cuando no estamos juntos… 

¿Y no os entra el gusanillo de seguir trabajando juntos y continuar la historia?

AXEL: ¡Ahora le echamos de menos! (risas)

JES: La verdad es que sería muy bonito que viniera todos los días… ¡o no!. Tampoco hace falta, que lleva todo un año detrás (risas). Pero mola. Cuando ves libros en blanco y negro de los Stones piensas: “cómo molaría tener un libro”. Y luego vas y no le coges el teléfono (risas). Es un muy bonito recuerdo.

EL FIN DEL SECRETISMO

Y dejando de lado el libro, aunque también potencia esta idea, ¿no se está rompiendo un poco el misticismo sabiendo tanto sobre la vida de los artistas?

JES: Se está rompiendo el secretismo que había entre la banda y el fan. Pero los tiempos han cambiado y forma parte de la promoción del grupo, estar en redes sociales, por ejemplo. De todas formas no está todo contado en el libro… Por la cuenta que le trae (risas).

Para terminar. Después de siete discos y toda una carrera, ¿qué es para vosotros el éxito?

JES: Poder haber llegado a un séptimo disco. Si cuando grabo el primero me dicen que en 2014 voy a grabar un séptimo disco no me lo hubiera creído. Poder seguir dedicándome a esto, que nos llamen para tocar… eso es el éxito. Yo no quiero más ni menos. Lo quiero como lo tengo. Así estoy bien.

AXEL: Yo no sé reconocerlo, no sé lo que es ni si lo he vivido. Igual el éxito es eso que anhelo y que busco. Quizás el éxito es mañana.

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