Nikki Lane: Nombre propio del country alternativo

Nikki Lane_W web

El folk americano de raíces cuenta con líneas de fuga entre jóvenes autores que, si bien han bebido de la americana desde niños, son hijos de un aquí y un ahora que no entiende de la pureza del género y sí de su desarrollo. Nikki Lane vino desde Nashville a Europa -con 24 conciertos en 26 días, siendo Madrid una de sus últimas citas- para presentarse como una de las dueñas del nuevo country alternativo.

Dos guitarras, coros, percusión suave y una increíble voz, apostando por el formato trío para hacer cobrar vida los temas de su primer trabajo “Walk Of Shame” (2011), el reciente “All Or Nothing” (2015), producido por Dan Auerbach (The Black Keys) que lejos de impregnar su sello en las composiciones de la artista, ha logrado canalizar su personalidad en positivo; y temas que por jóvenes o antiguos no existen sobre el papel pero sí sobre el escenario. Serían Alex Muñoz (guitarrista madrileño conocido por sus colaboraciones con Quique González) y Erika Wolf (al mando de las segundas voces y percusiones) los encargados de terminar de pintar el inexistente escenario.

Cerca de las once comenzaba el recital en un Teatro del Arte que colgaba el cartel de «todo vendido» hacía semanas, abriendo una nueva fecha para el domingo 22. Con Santiago Alcanda como maestro de ceremonias, Lane y compañía salían a escena (gorro y botas de cowboy incluidos) para, en cuestión de segundos, romper el silencio con un breve saludo y comenzar con “You Can’t Talk To Me Like That”. Como ésta, “Good Man” o la novísima “Send The Sun” funcionarían como una comunión entre Nikki y sus músicos; manteniendo siempre la de Nashville el peso de la acústica y voz principal, a la que se sumarían los arreglos de eléctrica y voz. Los roles cambiarían a lo largo del concierto: la interpretación a dos voces de “Love’s On Fire” con Muñoz dándole réplica; Erika asumiría el peso de canciones como “Out Of My Mind”.

La fuerza de “Your Big Mouth”, canción “dedicada a eso que debería ser ilegal como son los bocazas” o “Gone Gone Gone”; conviviendo con el intimísimo de “Look Away”, a micrófono bajado. Nikki Lane hizo que “Right Time”, su gran tema, fuera uno más del repertorio gracias al carisma de quien se planta en un escenario con la seguridad del “aquí estoy yo y desde ahora vuestra atención me pertenece”.

Fotos y texto: Wilma Lorenzo. Publicado en Mondosonoro.

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *