Leon Bridges: Coming Home

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La atemporalidad es una virtud de la que pocos pueden presumir y Coming Home (Columbia Records, 2015), el álbum debut de Leon Bridges, contiene diez canciones que hoy ya suenan a siempre. A sus 25 años el artista estadounidense presenta un sonido que sin ser innovador, es novedad. Las tendencias son cíclicas; y el blues y el soul están de enhorabuena, pero Coming Home no es otro disco más. Coming Home está hecho desde dentro; Bridges es un joven atrapado en otra época, dueño de una sensibilidad que convierte su voz en un medio de transporte con parada única en los cincuenta.

Austin Jenkins de White Denim fue el primero en descubrir el talento de un joven Bridges cuando ni siquiera tenía en mente grabar un álbum. El azar quiso que sus caminos se cruzaran y que Austin fuera a uno de sus primeros conciertos. Ese primer show y los apenas tres años de experiencia de Leon respaldados por su clara vocación musical, fueron suficientes para que Austin, junto a Josh Block también miembro de White Denim, decidiera encargarse de la producción del primer LP de aquel chaval que respiraba soul.

El resultado, brillante. Las baladas y los medios tiempos se suceden a lo largo de 34 minutos. La impronta de White Denim es definitiva, de hecho Coming Home se me antoja como una versión lenta de Corsicana Lemonade (Downtown Records, 2013) o el paso siguiente de la banda de Texas, aunque con una estética visual y sonora más cercana a Otis Redding o Sam Cooke; alejada de la fusión y la tendencia rock propia de Jenkins y los suyos. Pero en definitiva, con la misma forma de entender la construcción de las canciones y el mismo gusto por la interpretación clásica.

Hay quien habla de Bridges como la versión masculina de Norah Jones, podría ser, pero en el caso de Bridges la conexión con un tiempo pasado es mayor y temas como ‘Better man’ o ‘Smooth sailin’’ nos ubican en un mítico diner americano. Los coros femeninos y los vientos conviven con guitarras fronterizas. Los doo-wops reclaman su protagonismo. Y sobre todo ello, la voz y la melodía como hilo conductor que obliga a pulsar repeat en temas como ‘Lisa Sawyer’.

Mi favorita, ‘Shine’, por su carácter seductor y su dominio meciendo emociones; compitiendo con la encargada de cerrar el álbum, ‘River’, por su poderosa forma de incluir coros sacando a relucir la belleza del detalle. Pero la realidad es que nada sobra en este Coming Home, que te gustará si además de los ya mencionados Redding y Cooke; Eli Paperboy Reed, James Hunter o Irma Thomas, están entre tus must. Te enganchará con tan solo reproducirlo dos veces. Y que en septiembre podrás escuchar en directo en Madrid y Barcelona.

 

Texto: Wilma Lorenzo

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