Morir de magia con Rufus T. Firefly

Morir de magia con Rufus T. Firefly

Qué importante es el respeto en todas sus vertientes y cuánto bien hace observar la realidad bajo el prisma de “todo es susceptible de ser aprendido”. Rufus T. Firefly es una banda que respeta la música y la profesión del músico por encima de todo individualismo. Caminan despacio, se detienen y su actitud contemplativa les convierte en aquello que admiran y que probablemente su honestidad les impida reconocer: uno de los grupos con mayor proyección de nuestra escena. Lo demostraron ayer en la sala Caracol logrando algo que para mí es fundamental: fijar el concepto de Rufus T. Firefly. No me refiero a una etiqueta, ni a un estilo; me refiero a algo que va más allá, que no todo el mundo llega a lograr. Solo aquellos con suficiente personalidad como para generar un imaginario sonoro -e incluso visual- propio y fácilmente reconocible. Y en ese concepto yo incluiría lo visceral y lo real que es Rufus. No merece la pena buscar explicación porque la única respuesta válida es el talento y el manejo artesanal de sus cualidades para crear obras de arte. Por eso lo de ayer fue especial. Porque no siempre el arte encuentra la comunicación entre sus características; muchas veces de tan genial resulta inaccesible. Pero ayer la sala Caracol estaba llena de un público que estaba entendiendo perfectamente lo que ocurría sobre el escenario. Y eso para mí representa un ápice de...
“Parque de atracciones” de Pasajero

“Parque de atracciones” de Pasajero

“Parque de Atracciones” (Ernie Records, 2015) es una llamada de atención, un grito a la cordura desde el sinsentido de quien es capaz de emocionarse hasta perder la cabeza. El segundo larga duración de Pasajero es una sucesión de avisos expresados con rabia, ruegos cantados desde la indiferencia y miedos cargados de valor. Verbalizan cómo uno mismo, más que relacionarse con su entorno, escapa de él para poder quedarse; y lo hacen a través de un álbum que, aunque consta de doce temas, constituye una unidad. Grabado por Luca Petricca en los Estudios Reno, “Parque de Atracciones” ha sido producido por Pasajero y Manuel Cabezalí, mezclado por Karim Bulkhalter y masterizado por Ángel Luján. La consecuencia directa es la amplitud del sonido que convierte las nuevas canciones en píldoras consistentes de una misma personalidad, pero con la suficiente autonomía como para hacer de este elepé un juego de subidas y bajadas. “Parque de atracciones” es el encargado de hacer los honores. Inicio instrumental que nos introduce a cada segundo en la atmósfera propia de Pasajero; en su oscuridad brillante en la que el ruido pierde su connotación negativa. Acompañan en ese sentido ‘El Arquitecto’, ‘Gente Subterránea’ o ‘Las Llaves Invisibles’, que junto al single ‘Intocables’ -para el que Pasajero contó con una veintena de voces en la grabación – son un ejercicio de fuerza y empuje que piden a gritos ser escuchados en directo para convertirse en himnos. Esta energía ya estaba en “Radiografías” (Ernie Records, 2013), pero ahora se ha transformado y ha encontrado su verdadera forma de ser. El nuevo rumbo de Pasajero trata de progresiones, matices...
Abraham

Abraham

«Life is painful and music eases that for me» Esta frase fue lo que llamó mi atención e hizo que escuchara a Abraham. La descubrí gracias a la revista Fresh Independence que entrevistó a la artista canadiense con motivo del lanzamiento de su EP debut This old heart (noviembre 2014). Siete temas de alma folk y voz profunda, revestidos con arreglos de piano, viento y cuerda; en los que el jazz y el soul tienen su protagonismo y la seducción funciona como arma secreta. Abraham es el proyecto musical de Sidney Batters, artista multi disciplinar – escritora de obras de teatro, relatos cortos y poesía – con residencia en Victoria (Canadá), que ha querido plasmar en un primer álbum el sentido de las relaciones humanas al tratar el amor, la vida y la muerte desde la perspectiva de alguien que ha sufrido. Con sinceridad afirma que su música es la consecuencia de sus depresiones; que componer es su forma de llorar y desahogarse; que desde que tiene uso de razón escribir canciones ha sido su forma de reconciliarse con la peor cara de la vida. Así encontramos temas como “Naked daughter” que respira resignación o “To be free” que llora la pérdida de un ser querido. Letras sencillas y directas que se deslizan por melodías pop asumidas con la personalidad propia de su creadora. Te gustará si escuchas Laura Marling o Lisa Hannigan; pero también si disfrutas con Haim o Foals. Para escuchar su primer EP pincha aquí. Te recomiendo “Living in the fame” como un primer acercamiento y dejo una muestra de Abraham en directo interpretando “Naked daughter” en acústico.   Sigue a Abraham en Facebook o Twitter. Y por...
Las mejores historias hechas canción de 2014

Las mejores historias hechas canción de 2014

El verdadero motivo por el cual una canción nos gusta es porque conectamos; ya sea porque su historia nos afecta o porque vemos parte de nosotros en ella. Después vendrán los arreglos, la producción, “el todo”; pero lo primordial es ese flechazo que se produce cuando escuchas un tema y te descubres mirándote en un espejo. La música nos salva de la soledad que implica según qué sentimientos para hacernos reflexionar, sufrir, olvidar o potenciar nuestro estado emocional. Así que estas son cinco canciones (por supuesto, hay más) que este año han dejado de pertenecer a sus autores para convertirse en mías. Gracias a todos ellos por el regalo. “Cuarteles de invierno” de La Deriva de Vetusta Morla: Un alegato a la dualidad, la lucha con uno mismo, aprender a diferenciar entre lo que uno quiere y lo que es correcto;  verse encerrado en ese doble filo sin saber bien cómo hay que proceder. La identificación llevada a su máximo esplendor. Eso es lo que me ocurre con esta canción. “Hiroshima mi amor” de Sierra y Canadá de Sidonie:  La llegada atemporal de dos personas a un estado emocional en ruinas. El mundo tal y como tú creías que era ha sido devastado; te acostumbras y llegas a sentirte cómoda caminando entre la chatarra que generó el desastre. La resignación y la asunción de tu nueva helada forma de ser te da fuerza y te convierte en inmune.  “Sin salida” de La mansión de los espejos de Carmen Boza: Encontrar la salida de Hiroshima. Esa es la búsqueda de esta canción que significa para mí el anhelo de la inocencia...
La decadencia, los amantes y la canción infinita

La decadencia, los amantes y la canción infinita

No somos ajenos al contexto. El arte bebe de la realidad para mostrar desde su mejor cara hasta su lado más oscuro. Se sirve de hechos, personas u objetos para modelar su necesidad de expresión y da lugar a una obra que necesariamente pertenece a un aquí y a un ahora. Esa es la razón por la cual diferentes disciplinas artísticas a veces encuentran su reflejo en otra; y en el caso que me ocupa, la arquitectura, el cine y la música me llevaron a un mismo concepto: la belleza de la decadencia. El origen fue la ciudad de Oporto. Viviendas abandonadas que sin embargo están llenas de vida. Edificios huecos con más personalidad que grandes rascacielos; desocupación a través de la cual contar historias. Una ciudad que ha encontrado en la decadencia su forma de vida y regeneración. Paseando por Oporto me imaginé a Adam y Eve caminando por sus calles. Hablo de los protagonistas de la película Solo los amantes sobreviven (2014) dirigida por Jim Jarmusch y protagonizada por Tilda Swinton y Tom Hiddleston. El concepto de decadencia aparece representado a través de los personajes principales, el argumento y el propio espacio fílmico. Elementos en constante contradicción a la vez que se complementan. La trama se desarrolla en dos espacios reales y conocidos: Tánger y Detroit. Dos lugares en los que reina el abandono y el descuido; en los que mandan el individualismo y la lucha por la propia supervivencia. Dos emplazamientos que sin embargo se convierten en la salvación de los dos protagonistas que encuentran en ese ambiente la forma de pasar desapercibidos. Ese abandono que la mayoría contempla como algo negativo, resulta...
“Éramos unos niños” por Patti Smith

“Éramos unos niños” por Patti Smith

Reseñas atemporales de cosas que se publicaron hace siglos ÉRAMOS UNOS NIÑOS . Patti Smith. Editorial Lumen. 2010. <<A veces yo solo quería levantar las manos y parar. Pero, ¿parar qué?. Mi maduración, tal vez.>> Si tuviera que señalar a aquellas personas que creo que mejor me conocen, escogería a las que han sido testigo de mi crecimiento emocional e intelectual. Conoces a alguien de verdad cuando sabes valorar sus cambios y que cuando estos llegan, tú permaneces. Patti Smith y Robert Mapplethorpe nunca dejaron de conocerse. Establecieron una relación basada en la mutua admiración y en el respeto; en la que uno aprendía del otro. El arte fue su vía de escape y su forma de expresar lo que sentían. Gracias a Éramos unos niños (Editorial Lumen) podemos conocer de primera mano cómo era ese universo creativo en el que habitaban Patti y Robert; un universo inmortal que desde su creación fue mutando. Como ubica la propia Patti Smith: << Fue el verano que murió Coltrane (…). Los hippies alzaron sus brazos vacíos y China hizo detonar la bomba de hidrógeno. Jimi Hendrix prendió fuego a su guitarra en Monterrey (…). Fue el verano de la película Elvira Madigan y fue el verano del amor. Y en aquel clima cambiante e inhóspito un encuentro casual cambió el curso de mi vida. Fuel el verano que conocí a Robert Mapplethorpe.>> Patti Smith relata cómo la llegada del pintor y fotógrafo la convirtió en lo que es hoy. A través de su historia de amor podemos adivinar cuáles eran sus miedos y hacia dónde miraba su necesidad artística. Sorprende ver cómo la...
Bart Davenport en cinco canciones

Bart Davenport en cinco canciones

Quedan pocos salvadores del pop que lo sean de verdad. Me refiero al pop clásico; el que enamora, seduce y divierte de forma inteligente a la vez que ligera. Bart Davenport es uno de ellos. Con origen en California y cinco álbumes a sus espaldas (sin contar Searching for Bart Davenport, su disco de versiones de Kings of Convenience, Caetano Veloso o David Byrne entre otros), Davenport es un maestro de la canción redonda. Aquella que escuchas y parece que ya conozcas. Ha sido definido como crooner y reconocido como un experto fusionando estilos creando así el suyo propio que se mantiene intacto desde su primer álbum homónimo de 2002. Canciones pop revestidas de jazz, rock e incluso bossa nova; interpretadas por un blues man cuya elegancia recuerda a Michael Franks al tiempo que reconocemos en él algo de Kings of Convenience. Precisamente Erlend Øye, el cantante de la formación de Noruega, se referiría a Davenport como “el mejor proyecto de solista-con- guitarra que hay”.  Su actitud inquieta le ha llevado a compatibilizar su carrera en solitario con otros proyectos entre los que invito a descubrir Incarnations (pincha aquí para ver el vídeo que grabaron para Desubicados TV). Desde Palaces (Burger Records. 2008) no teníamos noticias de Davenport que ahora presenta Physical world (Lovemonk / Burger Records. 2014) y hace parada en España el próximo 1 de diciembre en la sala Costello Club en formato acústico. Si no conoces a Davenport aquí te dejo un recorrido por su discografía a través de cinco canciones. Casi seguro que escucharás una sexta. “NEW COOL SHOES” (Bart Davenport. 2002) Davenport en estado puro. Voz y guitarra, balada y dedicada “a ella”. Una canción de...
Gold Lake

Gold Lake

Entre Madrid y Brooklyn Gold Lake son el resultado de sumar melodías delicadas y guitarras envolventes a una base rítmica sólida que conduce y genera diferentes dinámicas en una misma canción. Years es su álbum debut publicado el pasado 4 de noviembre; un disco de intimidad compartida y atmósfera propia que ha sido producido por Phil Ek (Fleet Foxes) y en el que encontramos joyas como los dos singles de presentación “We already exist” o “Lovers”; y demostraciones de belleza y sencillez como “Alpide belt” o “Echoes”. El proyecto tuvo su origen en Carlos y Lua, quienes tras una gira por Canadá se mudaron a Brooklyn y conocieron a Dave, quedando definida la formación actual de la banda. Sus primeros pasos están vinculados al circuito de salas de Nueva York pero también han estado en festivales como el Filter Magazine’s Culture Collide en Los Angeles, el SXSW en Austin (3 años consecutivos), el NXNE en Toronto, el Northside Festival en Brooklyn y el CMJ en Nueva York. Acaban de girar por Europa con Midlake y han tocado con grupos como Basia Bulat, Peter and the Wolf, Ivan & Alyosha y Nada Surf. Te sonarán si fuiste a ver a The Lumineers el pasado mes de julio en La Riviera (abrieron su concierto) y te gustarán si escuchas Herman Düne, Devendra Banhart, Lucy Rose e incluso Unknown Mortal Orchestra. Yo les descubrí  gracias a Julián López, te invito a que hagas lo propio. Sigue a Gold Lake en Twitter, Facebook o Instagram. Escucha su disco en Spotify. ¡Te...
Allah-Las

Allah-Las

Desde California Allah-Las han decidido transportarnos a otra época en la que la psidodelia se adueña de nuestra mente y nos eleva a un estado de serenidad perpetuo. Ya lo hicieron con su primer álbum homónimo en 2012 cuando demostraron que no venían a inventar nada nuevo pero sí a revisitar la década de los sesenta; ahora presentan Worship the sun (Innovative Leisure, 2014), que les ha permitido hacer una gira por todo Europa con (¡increíble!) parada en España en Barcelona, Madrid y Bilbao. Ayer fue el turno de Madrid. Dos pases en la sala El Sol con el cartel de “entradas agotadas” colgado hace semanas. Poco antes de las doce de la noche comenzaba el segundo pase; algo más de una hora en la que el surf, el garaje e incluso cierto sonido británico se daban la mano. Fue una de esas noches en las que te planteas “qué bien suena esta sala”. Que sí, que la Sol suena increíble, pero hay grupos que potencian más si cabe esa sensación. Allah-Las uno de ellos. La música de los californianos transforma la realidad en ficción obligándote al eterno balanceo e invitándote a cerrar los ojos y dejarte llevar. Miles Michaud, Pedrum Siadatian, Spencer Dunham y Matthew Correia se convierten en uno. Se intercambian roles – todos hacen el papel de solista en alguno de los temas, batería y vocalista principal cambian posiciones, etc – y aún así el concierto se trató de una línea continua. El público cantó “Every girl”, “Catamaran” o “De vida voz” (algunos de sus temas más conocidos) pero disfrutó con el concierto entero. Setenta minutos de calidad, un...